Los familiares de Damián Estrada señalan que su muerte pudo ocurrir con la caída del menor en la alberca, aunque los propietarios defienden que el niño murió por “broncoaspiración” cuando ingería sus alimentos.

Un grupo de personas marcharon esta noche de viernes en Tuxtla Gutiérrez, para exigir que se haga justicia por la muerte del niño Damián Estrada Moreno, de tres años de edad, quien murió el pasado martes presuntamente ahogado en la alberca de la guardería llamada Piguin & Babe.

“Justicia para Damián”, “no a la impunidad” y “gobierno, escucha, los niños son primero. Este es un grito de justicia”, corearon las más de 50 personas, entre familiares y amigos que se manifestaron desde el puente de colores al parque Bicentenario”.

Cristel Ramírez, tía del menor dijo que “lo único que exigimos es que se haga justicia, no queremos venganza”.

Señaló que “los centros educativos deben de tener seguridad y los protocolos de protección civil” para evitar tragedias como la ocurrida con su sobrino.

“Damián Estrada Moreno ya no está con nosotros y lo que queremos es justicia. Que caiga todo el peso de la ley sobre los responsables. Que no quede impune”, exigió.

Agregó que “la familia está esperando que las autoridades hagan su trabajo para que haya justicia. Deseamos que se escuchen nuestras voces. Que no vuelva a pasar esto. No queremos que otros padres sufren como están sufriendo ahora los papás de Damián”.

Roberto Reyes de la Vega, tío también del menor, manifestó que “no se vale que por una irresponsabilidad haya fallecido el niño y sobre todo que (los directivos de la guardería) hayan dicho que se bronco aspiró cuando realmente se ahogó en la alberca”.

Dijo que los padres de Damián “están desechos. Los dueños no hacen absolutamente nada para acercarse a ellos. Se pudo evitar la muerte del niño. ¿Cómo es posible que en una guardería tengan alberca y no cuenten con las medidas necesarias de seguridad para que no sucediera lo que pasó? No es posible que estén funcionando como si nada”.

Señaló que al inicio los directivos de la guardería pretendieron “ocultar la verdad de los hechos. No quieren aceptar lo que realmente pasó. Cerraron las puertas y no permitieron ver lo que pasó adentro. Se pudo haber evitado. Es una irresponsabilidad, pero que las autoridades investiguen como debe de ser”.

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