En una región afectada por la migración y la falta de oportunidades, Heifer Internacional México apuesta por los jóvenes cafetaleros con el proyecto Promesa Café.

En una región marcada por la migración juvenil y la precariedad económica, Heifer Internacional México impulsa una alternativa: integrar a los jóvenes en la cadena productiva del café mediante el Proyecto Cafeterías Móviles, parte del programa Promesa Café.

La organización entregó recientemente dos unidades móviles a jóvenes emprendedores de las organizaciones PRODUCTORES DE CAFÉ CAPITÁN LUIS A. VIDAL SPR DE RL y Café Oro de la Montaña, con la intención de que participen no solo en la siembra y cosecha, sino también en la comercialización directa del producto.

“Este modelo es clave para que la juventud rural encuentre en el café una oportunidad de vida digna y no tenga que abandonar su comunidad”, sostuvo David Olvera, director del programa.

El proyecto contempla la entrega de 14 unidades en los estados de Puebla, Chiapas y Oaxaca, beneficiando de manera directa a organizaciones locales y de forma indirecta a más de mil 600 pequeños productores.

Las cafeterías buscan romper con los modelos tradicionales de comercialización, donde el productor recibe lo mínimo por su cosecha. Ahora, los jóvenes podrán llevar el producto al consumidor final, agregar valor y contar la historia que hay detrás del grano.

“Es una gran oportunidad para crecer y aprender en el mundo del café”, expresó Dania González, una de las jóvenes beneficiarias. En tanto, Berny Vásquez afirmó: “Queremos que la gente conozca el origen del café que toma”.

Este modelo, según explicó Heifer, responde a una visión de sostenibilidad, inclusión y justicia económica, incorporando a jóvenes y mujeres como protagonistas del cambio. Las cafeterías móviles son también una herramienta educativa y de empoderamiento para el relevo generacional en el campo.

El reto, sin embargo, no es menor. El éxito del proyecto dependerá de su integración real en los circuitos económicos locales, del acceso a insumos y del acompañamiento continuo. Aun así, representa un paso firme hacia una economía rural más justa y participativa.

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