Fredy Martín Pérez.

Cuando el gobernador Adán Augusto López aguardaba unas semanas para asumir el cargo, municipios chiapanecos que hacen frontera con Tabasco, eran escenario de enfrentamientos armados entre células del Cartel de Sinaloa (CDS) y Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en su disputa por el robo de combustible y gas LP, tráfico de migrantes, drogas y armas.

En diciembre del 2018, los habitantes de comunidades de municipios de Chiapas y Tabasco vieron impotentes la llegada de camionetas con hombres armados, a plena luz del día, para recorrer las carreteras y camiones de extravío. Los sicarios perpetraban desapariciones forzadas contra sus rivales y en algunas ocasiones chocaban en enfrentamientos armados.

A principios de ese diciembre, elementos de Fuerza Ciudadana de Seguridad Pública de Tabasco se enfrentaron a balazos con un grupo de hombres que viajaban en camiones blancas, aparentemente de la Policía Ministerial, por la disputa de 5 millones de pesos. “(Este enfrentamiento) es el más claro ejemplo de lo que es el crimen organizado”, dijo un hombre en una transmisión en vivo de Facebook. “Estamos en manos de la delincuencia organizada”, agregó el hombre. “Ya se van (los funcionarios de Arturo Nuñez del PRD). Viene el nuevo gobierno”, proclamó el hombre.

Los municipios que comparten frontera entre Chiapas y Tabasco, parecen ser un mismo territorio, con sus caseríos cerca de sembradíos de papaya, mango, cacao y plátano, sus arroyos y ríos que bajan de la Sierra, pero hasta el modo de hablar es similar. Esos chiapanecos que viven en la frontera con Tabasco, no usan el pronombre personal vos, como en el resto del estado.
Son 11 de los 17 municipios de Tabasco, Huimanguillo, Tenosique, Cárdenas, Cunduacán, Centro, Teapa, Macuspana, Tacotalpa, Masupana, Jonuta y Emiliano Zapata hacen frontera con los chiapanecos de Mezcalapa, Ostuacán, Juárez, Amatán, Pichucalco, Ixtapangajoya, Reforma, Huitiupán, Sabanilla, Tila, Salto de Agua, Catazajá, Palenque y La Libertad.

Durante los tres años que estuvo Adán Augusto en la gubernatura, el escenario pareció ser el mismo, hasta que se fue como Secretario de Gobernación, es que las cosas cambiaron. El 5 de abril del 2023, se registró un enfrentamiento armado en Juárez, donde murió un soldado, fue detenido Germán E, que tenía en la casa que fue cateada, 29 armas largas y cortas, mil 500 cartuchos, seis granadas y 18 chalecos antibala.

El 2 de junio, del 2023, un agente de la Policía de Chiapas murió en el municipio de Reforma, cuando un comando huía hacia Tabasco con el empresario transportista de la CTM, Juan CH. Al pasar la caravana de vehículos, en el punto que va de Estación Juárez a Cunduacán, frente a la empresa Halliburton, se desató la balacera.

En octubre de ese año, un grupo criminal secuestró a tres encuestadores del Morena que mientras dormían en un hotel de Juárez. Dos cuerpos fueron hallados con huellas de violencia: Christian Landa Sánchez y José Luis Jiménez, mientras que Adrián Cid Pérez, aún sigue desaparecido.

En Palenque, donde vive el expresidente Andrés Manuel López Obrador, las ejecuciones extrajudiciales se realizaban a toda hora del día.

A principios de octubre del 2020 el periodista Juan D. Lastra había documentado 60 homicidios violentos en ese municipio. “El presidente municipal sin declaración alguna cuando es quien debe dar la cara al pueblo, pues es la primera autoridad”, reseñó el comunicador. “Una ejecución más en Palenque Chiapas, la ciudad de descanso del presidente de la República, donde se encuentra “La Chingada” y parece que no está lleva a todos”.

El 12 de octubre del 2020, dos cuerpos fueron abandonados en la carretera Fronteriza, a la altura de Lacanjá, entre los municipios de Benemérito de las Américas y Palenque.

En pleno inicio de la pandemia, el municipio de Tila se desató la violencia entre el CJNG y CDS. Un grupo leal a la primera organización, que lidera El Quemado, por el que ofrecen 500 mil pesos para su localización y captura, mantuvo a sangre y fuego a sus adversarios.

Los habitantes de Tila aseguraban que los sembradíos de mariguana y narcolaboratorios se ubicaban a pocos kilómetros de la cabecera municipal, en Sañojá. Los Autónomos querían controlar todo. El 11 de septiembre, un grupo de sicarios raptó a cuatro ejidatarios, Elmar Martínez López, de 65 años; Juan Pablo Pérez Vázquez, de 47; Luis Aparicio Parcero Martínez, de 42; y Elidio Isaías Zenteno Trujillo, de 22 años. Después de torturarlos, fueron ejecutados. Luis Aparicio fue desollado.

Como resultado de esta guerra, el turismo religioso que llegaba a Tila para ver al Cristo Negro, dejó de llegar.

La violencia se extendió a Yajalón, a 26 kilómetros de Tila, donde células del CDS les hacían frente a sus adversarios. Las ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas se realizaban a plena luz del día.

Willy Ochoa, excandidato al Senado por el PAN, PRI y PRD, en el proceso electoral del 2024, declaró que La Barredora, creada por el ex Secretario de Seguridad Publica, de Tabasco, Hernán Bermúdez, una organización filial del CJNG operó en municipios del norte de Chiapas, desde el 2019.

Los sicarios de La Barredora, se movían entre Tabasco y Chiapas, con toda libertad. “La Barredora cruzaba nuestras fronteras, operando en municipios del norte (Reforma, Pichucalco, Juárez) y oriente (Palenque, Ocosingo y Benemérito de las Américas) del estado con total impunidad”, expuso Ochoa.

Agregó que La Barredora es acusada de robar combustible en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), tráfico de drogas, extorsión y trata de personas, “bajo el mando de exfuncionarios públicos”, “Su expansión hacia Chiapas no fue ajena ni desconocida por las autoridades”.

“Hoy más que nunca, necesitamos fortalecer al Estado para que pueda hacer frente al crimen organizado con firmeza, investigar sus redes y avanzar hacia una justicia que garantice la paz para todas y todos”, pidió el excandidato al Senado.

Y llamó a la Fiscalía General de la República (FGR) y al gobierno federal investigar a fondo qué pasó en los municipios de la zona norte de Chiapas, donde habría operado una “red de encubrimiento y permisividad que facilitó la operación de este grupo criminal en Chiapas”.

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