Remesas y Programas Sociales Amortiguan, Pero la Falta de Empleo y Obras Acentúa la Pobreza en Chiapas

Fredy Martín Pérez.

Hace seis años el economista Jorge López Arévalo, al final del gobierno de Manuel Velasco Coello, quien fue arropado por los partidos Verde Ecologista Mexicano (PVEM) y Revolucionario Institucional (PRI), aseguraba que Chiapas era más pobre que en 1994, pero al concluir el primer sexenio de la 4T el estado ha tenido una mejoría, gracias a los programas sociales y la llegada de remesas por 4,168.4 millones de dólares sólo en 2024, pero aún concentra el 22% de pobres extremos del país, es decir, uno de cada cinco de México son de aquí.

Alerta que una caída de los recursos que llegan al estado, por la política migratoria implementada por Donald Trump, presidente de Estados Unidos, las familias podrían regresar al estatus de pobreza extrema, pues no hay empleos, obras de infraestructura y proyectos económicos.

Según el Banco de México, en lo que va de 2025 hay una caída de -4.55% del dinero que llega de la nación del norte, unos 4,367 millones de dólares.

Para López Arévalo, doctor en Economía Aplicada por la Universidad de Santiago de Compostela, donde también es maestro invitado desde 1996, Chiapas no ha emergido como una entidad boyante como consecuencia de las promesas gubernamentales: “[…] ha cargado en los últimos años con el peso de la violencia, la pobreza, la inseguridad y las promesas gubernamentales.

Los problemas persisten e incluso se agravan, sumándose otros como la migración, perpetuando así un ciclo sin fin de lucha y desesperanza.”

Aunque hay una mejoría en Chiapas, al concluir el primer sexenio de la 4T, los chiapanecos se han convertido en “los nuevos nómadas laborales de México”, un hecho muy similar con lo que ocurre en Centroamérica con los guatemaltecos, quienes más migran en esa región.

Los chiapanecos no sólo van a Estados Unidos, sino a otros estados de México. En Tijuana, Baja California, hay más de 74 mil, y en Cancún, Quintana Roo, 56 mil.

El economista ve que Nuevo León es recientemente un destino que prefieren tsotsiles, tseltales, tojolabales y otros, porque presenta un 0.5% de pobreza extrema, “por lo cual los chiapanecos también lo están eligiendo como nuevo lugar de emigración.”

Los flujos migratorios de Chiapas hacia la Península de Yucatán, el norte y otras entidades demuestran que la economía no ha crecido, por eso las cosas no van a solucionarse con palabras. “Esto no se va a arreglar con saliva o sólo con discursos”, establece el profesor de la Universidad Autónoma de Chiapas, quien durante más de tres décadas ha estudiado el fenómeno migratorio y el flujo de remesas, publicando en instituciones de investigación nacionales y del extranjero.

En estos seis años de la 4T Oaxaca superó a Chiapas porque tuvo mejores resultados en la disminución de la pobreza, por la conexión de los 570 municipios con caminos rurales que construyeron los pobladores, obras como el Tren Transístmico, el Tren Interoceánico Línea K, que conecta Ixtepec, Oaxaca, con Ciudad Hidalgo, Chiapas (en la frontera con Guatemala), la autopista Ciudad de Oaxaca-Puerto Escondido, con una inversión de 13 mil millones de pesos, que reduce de siete a dos horas el recorrido de más de 100 kilómetros, y la autopista Mitla-Tehuantepec, de 169 kilómetros, con una inversión de 45,752 millones de pesos.

En el caso de Chiapas la mayor obra fue el Tren Maya, pero sólo para beneficiar a Palenque, que tiene su mayor actividad económica con Tabasco y no con los principales municipios de su estado.

Desde gobiernos precedentes se planea construir la autopista Palenque-San Cristóbal, de 122 kilómetros y cuyo recorrido puede durar hasta nueve horas, pero es con éste que se pretende hacerla, con un presupuesto de 1,000 millones de pesos, el gaseoducto Reforma (Chiapas)-Dos Bocas (Tabasco) y la construcción de las plantas de ciclo combinado para aprovechar los recursos hídricos, en la combinación de turbinas de gas y vapor en la generación de electricidad en los ríos Grijalva y Usumacinta.

Desde Huehuetenango, Guatemala, donde participa en el IV Encuentro Internacional: Migración, Frontera, Educación y Desarrollo, que organizan la Universidad de San Carlos y el Centro Universitario del Noroccidente, el académico explica vía telefónica que el municipio de San Cristóbal de Las Casas, que entre enero y julio de este año recibió 458.1 millones de dólares, puede ser golpeado con la caída de las remesas que provienen de Estados Unidos.

“Las remesas que llegan desde Estados Unidos son un factor que ayuda a las comunidades a salir de la pobreza”, establece López Arévalo, pero todo el dinero que llega a Chiapas no está confirmado sea por el trabajo de los migrantes en Estados Unidos, y hay otro factor, que, en el caso del que mandan los emigrantes en Baja California, Quinta Roo, Sonora y otras entidades, no se le puede rastrear para conocer su monto.

Otra duda que surge es por qué San Cristóbal de Las Casas recibe más que ciudades como Tijuana o Guadalajara, por tradición expulsoras de migrantes.

Coautor de Chiapas: las tareas de Sísifo, con Héctor Cortés Mandujano y Óscar Alejandro Figueroa, que habla de la pobreza y propone soluciones para enfrentarla, el investigador señala que si no se genera empleos y no se invierte en proyectos de infraestructura “no habrá condiciones para salir de la pobreza”.

Por ejemplo, dice, si no hay empleos la economía no va a crecer, como sucedió durante el gobierno de Jair Bolsonaro en Brasil (2019-2023), cuando volvieron los niveles de pobreza, pero con la llegada de Luis Ignacio Lula da Silva el país se recuperó.

El 13 de agosto, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) publicó los resultados de la pobreza multidimensional en México. “En pobreza extrema en el país disminuyeron más de 1.7 millones 453 mil personas, pero, en el caso de Chiapas, 42,994, un poco menos que el 2.5%, salieron de la pobreza extrema, aunque concentra el 22% de pobres extremos del país”, revela.

Este estado, con una población de 5.5 millones de habitantes, de quienes un millón 459,648 son de pueblos originarios, ha “tenido un comportamiento mediocre”, no obstante ser una de las entidades con más programas sociales, como Jóvenes Construyendo el Futuro, Sembrando Vida, becas para estudiantes, apoyos para personas con capacidades diferentes, entre otros, y las remesas, “que han crecido de forma exponencial”, convirtiendo a la entidad en la que más dinero recibe de Estados Unidos.
Comparado con Nuevo León, que tiene 0.5% de pobreza extrema, Chiapas alcanza un 27.1.

“Es una distancia enorme”, explica López Arévalo.

“Somos los nuevos nómadas laborales de México por la situación de pobreza y la falta de empleo.”

Por esto, si Chiapas no invierte en infraestructura, en proyectos sociales, atrae inversión privada, invierte en vías de comunicación, en educación y salud, no podrá salvarse.

“Pero, ¿qué va a suceder si caen las remesas? Los chiapanecos volverán a la pobreza”, estima.

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