Tuxtla Gutiérrez, Chis. 8 de marzo.- Las marchas por el Día Internacional de la Mujer en Chiapas se vivieron con gran intensidad y una participación masiva en las principales ciudades del estado.

La movilización más numerosa se registró en la capital, Tuxtla Gutiérrez, donde decenas de colectivas recorrieron cinco kilómetros para exigir derechos, justicia y acción para todas las mujeres y niñas.

Aunque algunos comercios, bancos y agencias de autos se protegieron con vallas y madera, los daños materiales fueron menores en comparación con años anteriores.

En contraste, diversos restaurantes y cafeterías mostraron solidaridad ofreciendo agua y frutas a los contingentes, adornando sus fachadas con telas moradas y colocando botes de basura a lo largo del trayecto.

En el monumento al rey maya Pakal, la colectiva Madres en Resistencia realizó una parada simbólica para denunciar que, a pesar de los intentos por invisibilizar su causa, siguen en pie de lucha por sus hijas víctimas de feminicidio.

Expresaron que el asesinato de una mujer destruye a toda una familia y exigieron protección absoluta para la niñez.

Durante el acto, integrantes del bloque negro realizaron pintas y causaron daños a la estructura del monumento.

Por su parte, la colectiva 50 más 1 realizó un pase de lista visual mediante paletas de cartón que consignaban el nombre, la fecha y el lugar de cada feminicidio ocurrido en Chiapas durante los últimos tres años, manteniendo un puntual seguimiento de la violencia feminicida en la entidad.

“Marchamos con los nombres de quienes ya no están. No son cifras, son historias truncadas que nos obligan a no soltar la lucha por nuestras niñas y adolescentes”.

En San Cristóbal de Las Casas, cientos de mujeres de agrupaciones como La Tribu, Médicos del Mundo, La Ruta Positiva y Mujeres de Maíz marcharon por el centro histórico exigiendo el cese de la violencia de género.

La Colectiva Ceresa, que acompaña a familiares de desaparecidos y mujeres en prisión, denunció una crisis humanitaria por el repunte de desapariciones en los primeros meses de 2026, con dieciséis casos en la zona metropolitana de Tuxtla Gutiérrez y dieciocho en el Soconusco.

Criticaron la violencia estructural del sistema de justicia y señalaron que las visitas de funcionarias a los centros penitenciarios son meras simulaciones que no garantizan una defensa real ni justicia para las mujeres recluidas.

La jornada cerró con el compromiso de las colectivas de mantener la vigilancia sobre las instituciones, señalando que la paz en el estado no será real mientras persista la impunidad en los casos de desaparición y violencia de género.

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